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La Cúrcuma

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LA CÚRCUMA

La cúrcuma es la raíz de la planta cúrcuma longa. Esta planta procedente de Asia, se cultiva en zonas tropicales donde las temperaturas elevadas y humedad permiten su fácil desarrollo. Una vez recogida, habitualmente se hierve, se seca al sol y luego se muele como polvo de cúrcuma. Al igual que el jengibre, el cardamomo y otros tubérculos, la cúrcuma pertenece a la familia Zingiberaceae.

Hoy en día la cúrcuma es muy apreciada tanto por su uso como colorante textil (por su color anaranjado), como condimento en la cocina asiática y en la medicina tradicional ayúrvedica.

USO

En un comienzo la cúrcuma se empleaba solamente como colorante alimentario. En la India se empezó a utilizar hace ya 3000 años.  Sus propiedades medicinales se han revelado lentamente a lo largo de los siglos. Conocida desde hace tiempo por su efecto antiinflamatorio y antioxidante, investigaciones recientes han dejado en claro que la cúrcuma es un milagro natural que ha demostrado ser beneficioso en el tratamiento de muchas enfermedades diferentes, desde el cáncer hasta para la prevención del Alzheimer.

Los componentes químicos más importantes de la cúrcuma son un grupo de compuestos llamados curcuminoides, que incluyen la curcumina (diferuloylmethane), demetoxicurcumina y bisdemetoxicurcumina. El compuesto mejor estudiado es la curcumina, que constituye 3,14% (en promedio) de la cúrcuma en polvo. Además hay otros importantes aceites volátiles tales como turmerona, atlantona y zingibereno. Algunos constituyentes generales son azúcares, proteínas y resinas.

PROPIEDADES

Afecciones como las enfermedades cardíacas, la diabetes, el alzheimer pueden desarrollarse a causa de una inflamación crónica de bajo grado. Para estos procesos crónicos de inflamación la cúrcuma podría resultar efectiva y preventiva. Hay estudios que indican que la cúrcuma podría desempeñar un papel positivo en las enfermedades cardíacas, la prevención de la diabetes, la recuperación después de la cirugía y el síndrome de colon irritable.

Según varios estudios, la curcumina tiene fuertes efectos antiinflamatorios y bloquea ciertas vías metabólicas que conducen a la inflamación.

Por ejemplo,  ha demostrado mejorar la movilidad a rodillas de personas con osteoartritis, calmando al mismo tiempo el dolor.

Se realizó otro estudio, en el que 120 personas con sobrepeso recibieron un suplemento de cúrcuma durante tres meses. Aproximadamente, el colesterol total disminuyó en un 32%, el colesterol LDL «malo» un 42% y los triglicéridos un 39%.

La cúrcuma también puede mejorar la calidad de vida de personas con enfermedades renales crónicas que además sufren picor en la piel.

Las últimas investigaciones sugieren que la curcumina puede prevenir el cáncer, especialmente el cáncer de mama, pulmón, estómago, hígado y colon, así como retrasar su propagación, hacer que la quimioterapia sea más efectiva y proteger las células sanas del daño causado por la radioterapia. Todo esto se debe a sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, que interfieren con la señalización celular en casos de enfermedad crónica. Actualmente los científicos han comenzado a estudiar estas propiedades en humanos para poder verificar que la curcumina sea anticancerígena.

DOSIS EFECTIVA

La cúrcuma como especia contiene alrededor de 3% de curcumina, mientras el extracto contiene alrededor de 95% de curcumina. Aun así, debemos tener en cuenta que la cúrcuma como especia sigue siendo beneficiosa. Se realizó un estudio a un grupo de personas entre los 60 a 93 años y se observó que el consumo de cúrcuma mejoraba la salud cognitiva de los participantes. No existe un informe oficial sobre qué dosis de cúrcuma o curcumina es efectiva, pero las siguientes dosis, utilizadas en la investigación, dieron resultados prometedores:

  • Para la osteoartritis: 500 mg de extracto de cúrcuma, dos veces al día durante 2-3 meses.
  • Para el colesterol alto: 700 mg de extracto de cúrcuma, dos veces al día durante 3 meses.
  • Para picazón en la piel: 500 mg de cúrcuma, tres veces al día durante 2 meses.

No recomendamos tomar dosis altas de cúrcuma o curcumina ya que no hay investigaciones que demuestren su seguridad a largo plazo. Para tener una referencia, la Organización Mundial de la Salud, OMS, ha determinado que menos de 3 mg por kilo de peso corporal es una dosis diaria aceptable.

CONTRAINDICACIONES

Aunque el consumo de cúrcuma parezca seguro, hay que evitar ingerirla en los siguientes casos:

  • Embarazo y lactancia: No existe suficiente investigación sobre la seguridad de los suplementos de cúrcuma para las mujeres embarazadas o en lactancia.
  • Trastorno de la vesícula biliar: la cúrcuma puede hacer que la vesícula biliar se contraiga, lo que puede agravar los síntomas.
  • Cálculos renales: contiene una gran cantidad de oxalato, que puede unirse al calcio y, por lo tanto, causar cálculos renales.
  • Trastornos de la coagulación de la sangre: puede retrasar la capacidad de coagulación de la sangre, causando un sangrado antes.
  • Diabetes: puede hacer que el nivel de azúcar en la sangre baje demasiado.
  • Deficiencia de hierro: puede reducir la absorción de hierro en el cuerpo.
  • Además, los suplementos de cúrcuma pueden interactuar con ciertos medicamentos, como anticoagulantes y medicamentos para la diabetes.

 

AUTORA : Patricia Guerrero